Llegó al aeropuerto, tomó otro café, esperó durante cuatro horas el vuelo, siempre pensando
que él entraría en cualquier momento, ya que,
en algún momento antes de dormirse, le había dicho la hora
de su salida. Así era en las películas: en el momento final,
cuando la mujer está casi entrando en el avión,
el hombre aparece desesperado, la agarra, le da un beso,
y la lleva de vuelta a su mundo, bajo la mirada
risueña y complaciente de los funcionarios de la compañía aérea.
Aparece la palabra «Fin», y todos los
espectadores saben que, a partir de ahí, vivirán felices para siempre.
Las películas nunca dicen qué sucede después.
Todavía se imaginó la famosa escena en la que siente una mano en su hombro,
mira hacia atrás, y allí está él,sonriendo.
Pero nada de eso sucedió..
Ninguna curiosidad por saber qué pasa después de que sale el «Fin»
en la pantalla del cine.
Simplemente, si algún día alguien decidía contar su historia,
le pediría que la empezase como los cuentos de hadas, que dicen:
Erase una vez...

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